7 de noviembre de 2009

CARACAS, HECHOS Y CONTRAHECHOS III





1 comentario:

Michele Vidal dijo...

La verdad es que no sé qué es más peligroso si un mono con una hojilla o un funcionario de la alcaldía de Libertador con una lata de pintura, en este caso no roja sino amarilla.

También es desolador ver cuasi abandonado ese local tan hermoso de un edificio idem de Tomás Sanabria.