En los 80 decían que no compraran pepito porque tenía amarillo Nro. 5 y el daño que producía en el organismo era severo. Hoy, e el 2009 seguimos teniendo el mismo problema y pareciera que las casas farmaceúticas y la Organización Mundial de Salud no están tomando las medidas necesarias.
Todavía no hemos tenido el honor de poder agarrar al que hace el caballito, pero apenas tengamos la oportunidad tengan por seguro que estará en este hall de los atletas venezolanos.